¿Alguna vez has mordido un plátano que no estaba del todo maduro? Es una sensación frustrante que deja un regusto desagradable. Nuestro pasaje de hoy revela que una característica definitoria de ser bendecido es dar fruto a su tiempo. Los agricultores suelen cosechar la fruta temprano para que madure en el camino hacia el mercado. Pero nuestro Dios es un jardinero amoroso que nos nutre con ternura y nos permite crecer hasta la madurez, produciendo frutos dulces, deliciosos y maduros aptos para el consumo. Debemos resistir la tentación de forzar la maduración de nuestras lecciones de vida y aceptar humildemente que las estaciones de Dios pueden no coincidir con nuestros horarios personales.
Y no solamente eso, nosotros mismos tenemos que poner de nuestra parte. Espererar pacientemente en el Señor. Trabajar con fe, esperanza, esmero, paciencia, y de forma comprometida. Dejarte llevar de lo que Dios te proponga y seguir su voluntad. Te sentiras pleno, gozoso, y sabras que el fruto que des sera por obra del Señor.
A medida que aprendamos a confiar en Su tiempo, daremos fruto en el momento adecuado, tendremos hojas que nunca se marchitarán y todo lo que hagamos prosperará. Dejar de lado nuestra agenda personal libera nuestras manos para abrazar el proceso diseñado por Dios. Plantar, cosechar y prosperar no sucederá en el mismo día. Cuando nos plantemos de forma segura junto al Agua Viva, seremos nutridos por la rica tierra de Su palabra, ¡para que en Su momento perfecto prosperemos!
Salmos 107:28-29 “Entonces claman a Jehova en su angustia, y los libra de sus aflicciones. Cambia la tempestad en sosiego y se apaciguan sus ondas.”
Cuando las tormentas de la vida azotan, podemos sentirnos absolutamente impotentes, como si una ola más nos fuera a tirar del barco al agua. Nos ponemos frenéticos y asustados, preguntándonos si Dios nos ha olvidado. Muchas veces creemos que Dios nos ha abandonado porque, al orar, le presentamos nuestras necesidades y temores y no recibimos alguna respuesta. Pero el silencio de Dios no quiere decir que El nos dejo solos. En muchas ocasiones el silencio de Dios implica que El esta trabajando. Esta moviendo las piezas necesarias para cumplir grandes propositos en nuestras vidas. Este silencio de Dios es necesario. No implica en absoluto que El nos haya abandonado sino mas bien que esta presente en nuestras vidas. Pero tambien nos deja un espacio a solas para que podamos reflexionar sobre nuestras vidas.
Algunas veces cuando recibimos respuesta de Dios, nos sorprendemos. Primero que todo, El se deja sentir su presencia y muchas veces su presencia nos toca de una manera tremenda. El nos dice “¡Tened ánimo! ¡Yo soy, no tengáis miedo! (Mateo 14:27). El sabe exactamente lo que hace. Por eso es importante confiar en El y tener fe de que todo se resolvera segun su voluntad. Esto tambien hara que nuestra fe sea mas grande que nuestro miedo.
Dios dirige nuestros pasos y los hace seguros. No tenemos que preocuparnos de hacia dónde vamos porque sabemos quién nos guía. Está bien admitir que tenemos miedo o que estamos fuera de nuestro elemento. Pero dejemos que nuestra fé esté sobre ese miedo que sentimos y confiemos en el Señor; “cuando siento miedo, pongo en ti mi confianza (Salmos 56:3). Podemos confiar que Dios está con nosotros así como nos dice la palabra en Isaias 41:10 “Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi diestra victoriosa.”
Él camina con nosotros en la tormenta. Dejemos que Jesús calme los mares de nuestros corazones. Él está dispuesto a caminar en medio de tu tormenta. ¿Confías en Él lo suficiente como para dejar que El entre en tu corazon?
Ayer escribi acerca de los sentimientos encontrados que usualmente tengo durante la semana mayor. Sentimientos de tristeza por el sufrimiento que paso nuestro Señor Jesus no solamente cuando estaba ya crucificado pero tambien durante toda la travesia de este santo evento. Desde la traicion de Judas hasta el momento que lo crucifican. Sentimientos de una gran alegria al saber que la muerte no pudo con nuestro Señor. El resucito, ascendio al cielo y esta sentado a la diestra de Dios el Padre.Tal vez pude escribir: “Hoy estoy un poco triste… Pero el Domingo ya viene…
Jesús nos da la razón para celebrar la Salvación este Domingo de Pascua. Si Dios no nos lo dio, no tendríamos esperanza de redención del pecado y de vida eterna con Él porque no hay manera de que podamos ganarla o merecerla por nuestra cuenta. La Palabra nos dice en Hechos 4:12 “En ningún otro se encuentra la salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en el que podamos ser salvos”. La única manera de que cualquiera de nosotros reciba una nueva vida y una relación restaurada con Dios es aceptando la Salvación a través de Jesucristo, quien tiene el poder de romper el poder del pecado sobre nosotros. El apóstol Juan registró cómo “Jesús respondió: Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí” (Juan 14:6). No hay nada en este mundo (el pecado, el odio, la frustración, el dolor, la tristeza, el mal o la muerte misma) que pueda derrotarte si estás en Él, porque Él es “la resurrección y la vida”. Y tú también, si estás en Él.
Me imagino que ya ustedes se saben la historia del momento en que Jesus resucita. Pero cuando sus discipulos se enteran de lo sucedido, la Palabra nos dice en Juan 20:6-7 “Entonces llegó también Simón Pedro tras él, entró al sepulcro, y vio las envolturas de lino puestas allí, y el sudario que había estado sobre la cabeza de Jesús, no puesto con las envolturas de lino, sino enrollado en un lugar aparte.” Hablemos de el lienzo doblado por un momento. Pero para que entiendan lo que voy a explicar, es necesario que entiendan primero sobre la tradicion hebrea en esa epoca. El lienzo doblado tiene mucho que ver con el Maestro y el Siervo.
Cuando el criado ponía la mesa para su maestro, trataba de asegurarse de que sea exacta y perfectamente de la forma que a su señor le gustaba, y el criado esperaba fuera de la visión del Amo, hasta que se acababa la comida. El siervo no se atrevería nunca a tocar la mesa antes de que el Señor hubiere terminado de comer. La tradicion hebrea era que al terminar la comida, el Amo se levantaba, se limpiaba los dedos, la boca y la barba, y luego tiraba el lienzo sobre la mesa como desordenado, sin doblar. El lienzo sin doblar significaba que ya habia terminado. Sin embargo, si el Maestro se levantaba y doblaba el lienzo a un lado, el sirviente no se atrevería a tocar la mesa porque el lienzo doblado significaba: Aún no termino, ¡Volveré!
Al dejar Jesús el lienzo doblado después de su resurrección, El estaba diciendo: ¡Volveré! Y te pregunto a ti, tienes a Jesus en tu corazon? Estas listo para recibirlo?
La Palabra de Dios es clara. No hay nada sin sentido y todo (incluso cada coma, cada punto) esta ahi con un proposito. Por eso es que debemos de pasar algun tiempo todos los dias leyendo y estudiando la Palabra de Dios y orar para que Dios nos ayude a discernir su Palabra.